Ampáranos de tanta pendejez!

Los maestros de repente caminaron en la vereda de la incongruencia, ese que tan bien conocen. El poder está metido en todos lados, pero es muy grave que se encarne, como cáncer, en la educación, sobre todo cuando está demostrado el grado de retraso, de marginación, de necesidad, con el que festeja aniversario al inicio de cada ciclo. La Reforma Educativa por supuesto que les duele, porque perder la comodidad, salir de zona de confort es desconcertante, y con ello, quitarle un poco o mucho de dominio a ciertas personas, y político o no, es necesaria. los maestros, tan respetados, claro que tienen el derecho de manifestarse, sin embargo, movilizarse, amenazar y ampararse, atenta directamente contra de esa mejoría educativa que tanto se promueve desde el magisterio, como si la educación necesitara de un slogan que le diera credibilidad. La educación en México es mala, y el reflejo actual no da pie a contradecir ello. De manera natural sabemos que el sistema educativo oficial, es la manera básica de que un gobierno administre las mentes en zonas del subconsciente como la actitud cívica, la moral, las creencia, la doctrina política incluso. El magisterio vive de ello y se apoderó del modus vivendi, ajeno a toda actualización, aunque el problema también en todo, son el exceso de poder que se da a los sindicatos. Como sea, la falta de disposición de los maestros a perder la herencia de plazas, la comodidad, el comprometerse a la profesionalización, actualización y la evaluación de ello, habla del real interés por la educación, y lo ajeno que está el reflejo del profesor entregado en vida a la docencia. Por cierto, ni recordarles que en Tamaulipas, el partido del magisterio votó la citada reforma educativa a favor, y días después se pronuncian en contra. ¿Amparos a la reforma educativa?, Madre mía, ampáranos de tanta pendejez.

Comentarios

Entradas populares de este blog

The Cranberries en Tampico. Un concierto demasiado grande para una ciudad pequeña

Un genio bipolar. Devin Townsend

De mi soundtrack: Los puentes de esperanza (Brindges in the sky)