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De mi soundtrack: Los puentes de esperanza (Brindges in the sky)

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Cada que actualizo mi soundtrack de vida, una de las primera canciones que llega al subconsciente desde hace unos años es Bridges in the Sky, rola regular y que sin embargo se me antoja de las mejores composiciones de los egresados de la Berklee College of Music de Massachusetts, Dream Theater. Para cualquier roquero-metalero, la pieza traslada la tranquilidad a una crisis de headbanger, pausada por unos estribillos y unos coros melódicos que provocan pecar y "cometer suicidio", según Hugh Grant en About a boy, cantando con los ojos cerrados. “...sun, come shine my way, may healing waters bury all my pain También significa que el trabajo de Mike Mangini como novato en la banda tras la salida del icónico Mike Portnoy, hace olvidarlo por momentos por esa trepidante escala musical y síncope perfecto entre él y el bajo de John Myung. Bridges in the sky se convierte en una huracán, un sube y baja de velocidad de notas que cursan desde el inicio ambiental y el cant...

Spit out the bone, o sobre el Harwired to self destruct

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Este es uno de los discos que a partir de hoy empiezo de atrás hacia adelante. Spit out the bone es una manera de decirle a los enojones anti-Metallica que siguen enojados por la evolución de la banda, que aún hay materia gris, pero que todo cambió. Sentenciar a la banda de Ulrich y Hetfield por ser 'traidores' es una ridiculez. Son muy pocos grupos que se mantiene haciendo lo mismo, quizá solo AC/DC, porque los demás han tendido hacia nuevas fronteras, conforme las nuevas tendecias, la edad, los gustos, la madurez, o lo que sea, los envuelve en seres humanos diferentes a lo que eran en la juventud. Una teoría personal es que el Metallica de los ochentas era de un grupo enojado, salvaje y violento que se mostraba puro en su ímpetu y furia juvenil, lo cual estaba plasmado en sus tracks más salvajes, pero siempre mostraron esa tendencia hacia evolucionar... ¡siempre! Ahí está el gran cambio entre Kill'em all y Ride the lightning (favorito este último de quien escribe)...

La ley del perdón en la política utópica

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Sobre el perdón que pidió el Presidente Enrique Peña Nieto por la Casa Blanca, el lunes,me he tomado a bien - o mal- hacer un parecito de reflexiones que seguramente no le ayudarán en nada de lo que usted ya piensa, pero le dejo en este pedacito de papel (o monitor). Ya había pedido disculpas. El 21 de agosto de 2015 nuestro mandatario citó el mismo discurso, pero sin el perdónenme por lo que retomo un pedazo de su posición al tema “...estoy consciente y reconozco que estos acontecimientos dieron lugar a interpretaciones que lastimaron e incluso indignaron a muchos mexicanos, a todos ellos le ofrezco una sincera disculpa". Qué curiosa memoria tenemos ¿verdad? Entonces, reiterar la reconciliación embona mis ideas a que su campaña es de limpia-imagen -PRI partido y gobierno- con miras al proceso electoral de 2018, que tiene como antesala las elecciones, un año antes, que incluyen el estado de Peña Nieto, el de México, una batalla imperdible para el PRI y el Presi . Si se van hiland...

Perdone, me embarré de elección en el zapato

A mediados del siglo pasado, durante los levantamientos armados y las guerrillas latinoamericanas, algunos líderes, casi todos militares, comenzaron a practicar con mayor regularidad métodos poco ortodoxos para ganar batallas. Hoy los conocemos igual desde las manos del narco, un sentido diferente: desapariciones forzadas, tortura, asesinato, etcétera. A eso se le llamó “guerra sucia”, una alternativa fuera de los parámetros convencionales para acceder al triunfo en una batalla. Desde hace un par de décadas, el término se acuña en las formas de atacar a un contrincante político (desde que este se considera un real contrincante). Entendiendo hasta cierto punto, todo puede ser válido, todo ese bagaje de información pasaría por el criterio del electorado, él administraría qué y cómo consumirlo. Entre la propuesta y el chisme; entre el compromiso y el ventilado de información oscura… pero ...

El 'Águila Negra' y la casa de los abuelos

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Cada verano, luego de 9 o 10 horas de carretera para alegarse de la hoy CDMX, seguían un par de horas de camino, la mitad, de terracería. La travesía, extrema para la infancia, tenía clímax de fondo: la casa de los abuelos; del desgranado de mazorca de maíz al molinito para la tortilla - esa sí- recién hechecita; la limpieza - esa también- del agua de pozo; el chorro en un extraño bosque selvático, un miniparaíso en el monte, el café con pemoles de Chanita; el olor a casa de adobe. Había que paliar con algo, mosquitos y mosquiteros, sin energía eléctrica, o sea, no caricaturas. De ahí, decenas de historias de verano, de juegos de niños, de la cercanía de la naturaleza, del contacto directo con la huasteca. Ésta y la falta de energía fueron en una peculiaridad, un recuerdo eterno en particular. Mi viejo, Gabo -mi abuelo-, tenía una vieja radio gris, esas que eran comunes en las 'fayucas'. Llegando por pilas gordas -tipo D- para alimentar el alma. La sintonía era con la música de...

Los incompetentes y los ‘esprin breics’ de Miramar

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El saldo que dejó la Semana Santa es relativo; lo que ve la autoridad y lo que ve el paseante. Este último finalmente, pese a los contratiempos, que son muchos, trata de que su día frente al regalo de la naturaleza, no lo manche una toalla femenina tirada en el suelo, un vidrio de botella, un sujeto ‘miando’ en la llanta de un auto; o un policía con malos tratos, estresado por el sol. No, se divierte, ríe, salvo sus excepciones. Sin embargo, frente a las postales coleccionables de la autoridad, cifras rimbombantes e inexactas, está la percepción ciudadana que Miramar, nada más no crece, y que la administra un cirquero. Ya sé, dirán “a este cuate nada le gusta” “síndrome de las jaibas” etcétera, pero este escrito describe algunas de las quejas que el turismo dejó, además de su dinero, en la zona conurbada de la huasteca, aún más, las de los propios tamaulipecos. Filas tediosas y flujo limitado y sin orden para ingresar; desorden en los estacionamientos; prepotencia; baños derramados; re...

Periodismo cultural contra la violencia

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¿Los mexicanos somos incultos o violentos? Yo no lo creo. Quizá no hay consumo de la ‘cultura mundial’, pero México tiene un enorme estante. La evolución de la cultura es tan dinámica como su sociedad; o tan estática como su falta de desarrollo; y tan vulnerable a los fenómenos internos o externos, que se transforman con ellos. Una familia, una comunidad, una ciudad, una región; un país, raza o grupo; en el apetito o hambruna de su conocimiento, sucumbe en una justa dimensión ante aquello que agita sus costumbres, y de tan fuerte empuje, se incrusta, luego se arraiga. Así, una tragedia natural, una gran guerra, una obra de alguna de las bellas artes o una nueva tendencia, revuelve y da un nuevo valor. La violencia, como fuerza natural, es una de los grandes motores para la evolución de la sociedad, se imprime en la historia y modifica todo acervo, sentimiento, costumbre y tradición; todo depende de la fuerza como se inserta y lo débil o ávido de la identidad. Así fue desde las primeras...